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Inglés para quien ya habla español

Las trampas que solo aparecen en este par de idiomas, cada una con la frase corregida al lado.

Si has llegado hasta aquí buscando qué significa una palabra en inglés, empiezas con una ventaja que casi nunca se menciona: ya hablas un idioma completo, con toda su gramática funcionando sin que tengas que pensarla. Aprender inglés desde el español no es empezar de cero. Es averiguar qué cosas puedes trasladar tal cual, qué cosas se parecen lo justo para engañarte y qué costumbres del español conviene dejar en la puerta.

Las buenas noticias son más de las que se cuentan. El inglés no distingue entre ser y estar: las dos ideas caben en to be, y esa diferencia que a los extranjeros les cuesta años cuando aprenden español a ti no te cuesta nada. Los sustantivos no tienen género, así que no hay que memorizar ningún artículo. Los adjetivos no concuerdan: tall sirve para un hombre alto, una mujer alta y varios edificios altos, sin cambiar una sola letra. Y la conjugación es diminuta al lado de la nuestra: en presente solo se mueve la tercera persona del singular, que añade una ese. Donde el español tiene seis formas distintas, el inglés suele tener dos.

Las dificultades reales son pocas y muy identificables, y casi todas nacen del mismo sitio: los dos idiomas reparten el trabajo de otra manera.

  • El español deja caer el sujeto porque el verbo ya lo lleva dentro. Llueve es una oración entera. El inglés exige un sujeto aunque no signifique nada, y de ahí It is raining.
  • El español usa tener para la edad y para los estados del cuerpo. El inglés usa el verbo to be, así que tengo hambre se convierte en I am hungry.
  • El español pregunta y niega sin ayuda de nadie. El inglés mete un do que no significa nada, como en Do you like it? o I do not know.
  • El español niega dos veces y la frase queda impecable, no vi nada. El inglés admite una sola negación por oración.
  • El español tiene cinco vocales limpias. El inglés maneja alrededor de doce, y ahí se nos juntan pares como ship y sheep.

Ninguna de estas cosas es difícil de entender. Lo difícil es que son automáticas: las dice la boca antes de que la cabeza opine. Por eso funciona mucho mejor ponerles nombre una por una que estudiar gramática en bloque. En cuanto sabes que existe la trampa de la ese inicial, oyes tu propio Espanish antes de terminar la palabra, y a partir de ese día se corrige en cuestión de semanas.

Lo que viene a continuación son las tres zonas donde el español interfiere más: las palabras que se parecen y significan otra cosa, los sonidos que nuestro oído junta en uno solo y las estructuras que el inglés exige y nosotros damos por sobreentendidas.

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Consejos para aprender inglés

1.

Falsos amigos: las palabras que se parecen demasiado

<p>El español y el inglés comparten miles de palabras de origen latino, y eso es una ventaja enorme casi siempre. El problema es la lista corta de palabras que se escriben casi igual y significan otra cosa. No son curiosidades de examen: son justamente las que se cuelan cuando ya hablas con soltura y bajas la guardia.</p> <p>La más famosa primero. <em>Embarazada</em> no es <strong>embarrassed</strong>. <strong>Embarrassed</strong> quiere decir avergonzado, así que anunciar <strong>I am embarrassed</strong> en una reunión cuenta algo muy distinto de lo que crees. Si esperas un bebé, la frase es <strong>I am pregnant</strong>. Si te ha dado vergüenza, <strong>I was really embarrassed</strong>.</p> <ul> <li><em>Éxito</em> es <strong>success</strong>, nunca <strong>exit</strong>, que es la salida. La campaña fue un éxito se dice <strong>The campaign was a success</strong>.</li> <li><em>Sensible</em> es <strong>sensitive</strong>, mientras que <strong>sensible</strong> significa sensato. Es una persona muy sensible se dice <strong>She is very sensitive</strong>; fue una decisión sensata es <strong>It was a sensible decision</strong>.</li> <li><em>Actualmente</em> es <strong>currently</strong>, y <strong>actually</strong> significa en realidad. Actualmente vivo en Sevilla es <strong>I currently live in Seville</strong>. Con <strong>actually</strong> estarías corrigiendo a alguien.</li> <li><em>Asistir</em> a una clase es <strong>to attend</strong>, y <strong>to assist</strong> es ayudar. Asistí a la reunión es <strong>I attended the meeting</strong>.</li> <li><em>Realizar</em> un proyecto es <strong>to carry out</strong>, y <strong>to realize</strong> es darse cuenta. Realizamos un estudio es <strong>We carried out a study</strong>; me di cuenta de que era tarde es <strong>I realized it was late</strong>.</li> <li><em>Constipado</em> es una trampa incómoda: <strong>constipated</strong> significa estreñido. Estoy constipado se dice <strong>I have a cold</strong>.</li> <li><em>Largo</em> es <strong>long</strong>, y <strong>large</strong> es grande. Una película larga es <strong>a long film</strong>.</li> <li><em>Carpeta</em> es <strong>folder</strong>, y <strong>carpet</strong> es la moqueta o la alfombra que cubre el suelo.</li> <li><em>Ropa</em> es <strong>clothes</strong>, y <strong>rope</strong> es una cuerda.</li> <li><em>Molestar</em> es <strong>to bother</strong>. El parecido <strong>to molest</strong> pertenece al terreno del abuso sexual, así que esta confusión hay que evitarla sí o sí. Perdona, no quería molestarte es <strong>Sorry, I did not mean to bother you</strong>.</li> <li><em>Soportar</em> en el sentido de aguantar es <strong>to put up with</strong> o <strong>to stand</strong>, mientras que <strong>to support</strong> es apoyar. No soporto el ruido es <strong>I cannot stand the noise</strong>; mi familia me apoyó es <strong>My family supported me</strong>.</li> <li><em>Recordar</em> es <strong>to remember</strong>, y <strong>to record</strong> es grabar. Recuerdo su cara es <strong>I remember her face</strong>.</li> </ul> <p>La buena noticia es que el parentesco entre las dos lenguas es fiable en cuanto conoces sus reglas. Las palabras que terminan en <em>ción</em> pasan casi siempre a <strong>tion</strong>, como <strong>information</strong> o <strong>situation</strong>. Las que terminan en <em>dad</em> suelen acabar en <strong>ty</strong>, como <strong>university</strong> o <strong>possibility</strong>. Los adverbios en <em>mente</em> terminan en <strong>ly</strong>, como <strong>quickly</strong>. Esas familias funcionan, y te regalan miles de palabras sin estudiarlas.</p> <p>La sospecha conviene reservarla para otro perfil de palabra: la corta, la cotidiana, la que suena demasiado fácil. Los falsos amigos peligrosos casi nunca son términos técnicos, sino palabras de todos los días que usamos sin pensar. Cuando una te salga sola y sin esfuerzo en mitad de una conversación, esa es exactamente la que merece una comprobación.</p>

2.

Cinco vocales contra doce, y la ese que sobra

<p>El español tiene cinco vocales y cada una suena siempre igual, escrita como esté. El inglés maneja alrededor de doce y las escribe con las mismas cinco letras, así que nuestro oído las agrupa de dos en dos y la boca produce una sola. De ahí salen los pares que a un nativo le suenan clarísimos y a nosotros nos parecen la misma palabra repetida.</p> <ul> <li><strong>ship</strong> y <strong>sheep</strong>. La segunda es larga y tensa, la lengua alta y los labios estirados como en una sonrisa. La primera es corta, relajada y algo más baja, a medio camino entre nuestra i y nuestra e. Si las dices igual, un barco y una oveja acaban siendo lo mismo.</li> <li><strong>cat</strong> y <strong>cut</strong>. La primera abre mucho la boca, en un punto entre nuestra a y nuestra e. La segunda es más central y apagada, con la boca casi en reposo.</li> <li><strong>full</strong> y <strong>fool</strong>. Corta y relajada frente a larga y redondeada. El mismo contraste aparece en <strong>pull</strong> y <strong>pool</strong>.</li> </ul> <p>La segunda marca inconfundible del acento español es la ese inicial. En español no existe ninguna palabra que empiece por ese seguida de consonante, así que la boca añade una e por su cuenta y salen <strong>Espain</strong>, <strong>estudent</strong>, <strong>estreet</strong> y <strong>eschool</strong>. El arreglo es mecánico: coloca la lengua para la ese y empieza a soplar antes de abrir la vocal. Practica en voz alta <strong>ssspain</strong> y <strong>ssstudent</strong> hasta que la e sobre. Es el rasgo más reconocible de todos y el que antes desaparece en cuanto se le pone nombre.</p> <p>Después vienen la be y la uve. En español son el mismo sonido: escribimos <em>vaca</em> y <em>baca</em> de forma distinta, pero los labios hacen exactamente lo mismo. En inglés no son intercambiables, y hay parejas enteras que dependen de esa diferencia: <strong>ban</strong> y <strong>van</strong>, <strong>berry</strong> y <strong>very</strong>, <strong>boat</strong> y <strong>vote</strong>. La uve inglesa se hace apoyando los dientes de arriba sobre el labio de abajo, igual que la efe pero con voz. Si los labios se tocan entre sí, has dicho la otra palabra.</p> <p>El siguiente punto no tiene ningún equivalente en español: la vocal neutra de las sílabas sin acento. En inglés, la sílaba que no lleva la fuerza se apaga hasta convertirse en un sonido vago y perezoso, parecido a una e muy débil. Por eso <strong>banana</strong> no suena a tres aes limpias como las nuestras, y en <strong>computer</strong> la primera y la última vocal se desdibujan mientras la del medio se lleva todo el peso. Pronunciar cada vocal con su valor completo, que es lo correcto en español, produce esa musiquita de sílabas iguales que delata el acento incluso cuando todos los sonidos son correctos. Buena parte de aprender inglés consiste en aprender a apagar sílabas.</p> <p>Un detalle menor remata el conjunto: la hache en español no suena nunca, y en inglés se pronuncia con aire de verdad en <strong>house</strong>, <strong>hotel</strong> o <strong>behind</strong>.</p> <p>Queda lo más incómodo de asumir: la ortografía inglesa no predice la pronunciación. Venimos de una lengua casi fonética, donde lo escrito se lee tal cual y no hay sorpresas. En inglés, <strong>through</strong>, <strong>though</strong> y <strong>tough</strong> se escriben casi igual y suenan a tres cosas diferentes. Lo práctico es rendirse pronto a esa realidad y aprender cada palabra con su sonido pegado, igual que se aprende un nombre propio, en lugar de deducirlo de las letras.</p>

3.

El sujeto que no se puede omitir

<p>La estructura que más delata a un hispanohablante no es un tiempo verbal raro ni una preposición extraña: es un sujeto que falta.</p> <p>En español el verbo lleva la persona dentro. <em>Hablo</em> ya dice quién habla, y añadir <em>yo</em> suena a énfasis o a contraste. <em>Llueve</em> es una oración completa sin ningún sujeto porque no hace falta. El inglés funciona al revés: toda oración necesita algo delante del verbo, aunque ese algo no signifique absolutamente nada. Por eso se dice <strong>It is raining</strong>, y ese <strong>it</strong> no se refiere a nada del mundo. Lo mismo pasa con <strong>It is late</strong>, con <strong>It is important to arrive early</strong> y con <strong>There is a problem</strong>. Traducir <em>hace frío</em> como si el sujeto sobrara produce <strong>Is cold</strong>, el error más característico del par y también el más fácil de quitar: antes del verbo siempre hay algo, aunque sea de mentira.</p> <p>El segundo grupo viene de <em>tener</em>. Nosotros tenemos años, hambre, frío, sed, miedo, sueño, prisa y razón. El inglés considera que todo eso son estados del sujeto y usa <strong>to be</strong>: <strong>I am thirty</strong>, <strong>I am hungry</strong>, <strong>I am cold</strong>, <strong>I am afraid</strong>, <strong>You are right</strong>. La traducción literal de la edad, <strong>I have thirty years</strong>, se entiende y suena a recién llegado, así que corregirla renta mucho.</p> <p>El tercer grupo es el auxiliar <strong>do</strong>. En español preguntamos cambiando la entonación y negamos poniendo un <em>no</em> delante del verbo, sin maquinaria adicional. El inglés exige un engranaje extra: <strong>Do you like it?</strong>, <strong>Does she work here?</strong>, <strong>I do not know</strong>, <strong>They did not come</strong>. Ese <strong>do</strong> no aporta significado alguno, solo marca que la frase es una pregunta o una negación. Y si el auxiliar ya lleva la marca de tercera persona en <strong>does</strong>, el verbo principal se queda desnudo, sin ese.</p> <p>El cuarto es la negación única. <em>No vi nada</em> es español correcto y elegante, con dos negaciones que se refuerzan. En inglés hay que elegir dónde poner la negación y respetar el resto de la frase: <strong>I did not see anything</strong> o <strong>I saw nothing</strong>, pero nunca las dos cosas a la vez. La misma lógica vale para <em>nunca digo nada</em>, que es <strong>I never say anything</strong>.</p> <p>El quinto tiene que ver con los adjetivos. Nosotros decimos <em>un coche rojo</em>, con el adjetivo detrás; el inglés dice <strong>a red car</strong> y no admite el otro orden. Tampoco marca el plural en el adjetivo: varios coches rojos son <strong>red cars</strong>, con la ese en una sola palabra. Cuando se acumulan varios adjetivos, el inglés impone un orden fijo que los nativos no saben explicar pero detectan al instante: opinión, tamaño, edad, forma, color, origen y material. De ahí sale <strong>a beautiful big old round brown wooden table</strong>. Para el día a día basta con recordar que la opinión va la primera y el material pegado al sustantivo.</p> <p>Y una última costumbre nuestra que se cuela sin avisar: el artículo. En español generalizamos con artículo, <em>los perros son leales</em>, y en inglés esa idea se dice sin él, <strong>Dogs are loyal</strong>. La versión con artículo, <strong>The dogs are loyal</strong>, habla de unos perros concretos que quien escucha ya conoce. De la misma familia es <em>la gente</em>, que en inglés va en plural: se dice <strong>People are</strong>, por mucho que a nosotros el singular nos parezca lo evidente.</p>

Preguntas frecuentes

¿Por qué no puedo decir “Is raining” si en español basta con “llueve”?

Porque el inglés exige un sujeto delante del verbo aunque ese sujeto no signifique nada. El español mete la persona dentro del verbo, y por eso “llueve” se sostiene solo. En inglés la frase correcta es “It is raining”, y ese “it” no se refiere a nada en concreto. La misma regla explica “It is cold” y “There is a problem”.

¿Cómo se dice la edad en inglés?

Con el verbo “to be”, no con el verbo “to have”. “Tengo treinta años” es “I am thirty” o, en la versión completa, “I am thirty years old”. Decir “I have thirty years” se entiende, pero suena claramente a traducción literal. Lo mismo ocurre con el hambre, el frío y el miedo: “I am hungry”, “I am cold”, “I am afraid”.

¿Qué significa de verdad “embarrassed”?

Avergonzado. No tiene ninguna relación con esperar un bebé, que se dice “pregnant”. Es el falso amigo más conocido entre el español y el inglés y el que más momentos incómodos ha provocado en reuniones de trabajo. Si algo te da vergüenza, di “I am embarrassed”; si esperas un bebé, di “I am pregnant”.

¿Cómo distingo “ship” de “sheep” si a mí me suenan igual?

El español tiene cinco vocales y el inglés alrededor de doce, así que dos sonidos ingleses distintos caen sobre nuestra i. En “sheep” la vocal es larga y tensa, con la lengua alta y los labios estirados. En “ship” es corta, relajada y algo más baja, a medio camino entre la i y la e. Practicarlas en pareja, una detrás de otra, le enseña al oído mucho más rápido que escucharlas por separado.

¿Por qué se me nota tanto el acento aunque pronuncie bien los sonidos?

Casi siempre por dos motivos muy concretos. El primero es la ese inicial: en español no hay palabras que empiecen por ese seguida de consonante, así que añadimos una e sin darnos cuenta y sale “Espain” en lugar de “Spain”. El segundo es el ritmo: el inglés apaga las sílabas sin acento hasta convertirlas en un sonido neutro, como en “banana” o “computer”, mientras que nosotros pronunciamos todas las vocales con su valor completo.

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